neděle 18. července 2010
Fotografie z cesty do Andalusie
Do galerie na Flamenco.cz byly přidány další fotografie z mé návštěvy andaluských měst Utrera a Lebrija v březnu 2010. Jsou rozděleny na tři části: Lebrija, Utrera - město a Utrera - flamenco.
úterý 6. července 2010
neděle 4. července 2010
Verdiales
Jeden z nejstarších stylů andaluského folklóru, který se zrodil pro tanec; doprovázen celým orchestrem, složeným převážně z houslí, tamburín, kastanět, kytar, vihuel a bandurií, které někdy bývaly nahrazovány domácími nástroji, jako např. hmoždíři, hrnci, lžícemi ...apod. Verdiales se zrodily ještě před nástupem tzv. cante jondo.
Název je odvozen od malagského kraje olivovníků Los Verdiales, kde se pěstuje odrůda oliv „verdial“. Verdiales jsou zpěvy se slokami o pěti osmislabičných verších, přičemž první z nich se obvykle opakuje na třetím místě, občas bývají i o čtyřech verších.
Považují se za jakýsi prototyp „rolnických“ fandangos, tj. s tématem práce vesničanů na polích...apod. Texty bývají prosté a veselé; po hudební stránce představují chvějivý a monotónní rytmus, vypovídající tak o svém primitivním původu.
Pandas de Verdiales

Pandas de Verdiales

Např. jeden z teoretiků, José Luque, který se studiem zpěvů z Málagy zabýval hlouběji, řekl: "Vzhledem ke svému bohatému doprovodu se uvnitř flamenkového zpěvu rozvinuly jen málo, dokonce si zachovávají svůj primitivní charakter, s dojemnou syrovostí a autentičností." Dále vysvětlil, že "Verdiales jsou nejstarší a pravou ukázkou lidové malagské hudby. Jedná se o fandango určené k tanci, pravděpodobně s maurským původem, které v Malaze nabylo silného a odlišného výrazu. Je to jeden z pěveckých stylů bohatý na obměny, tradice a zvyky."
Flamenco v minulém století převzalo jejich melodie; flamenkoví umělci začali interpretovat tyto cantes v mírnějším tempu a jen s kytarou, někdy i s kastanětami. Flamenkové verze verdiales se dnes často používají pro zakončení cantes malagueñas, které tak nabyly velmi zajímavého hudebního efektu a získaly si značnou popularitu u publika. "Flamenková" verdiales (také se užívá název fandangos verdiales) patří do skupiny tzv. fandangos abandolaos neboli cantes abandolaos.
Ačkoliv bývají verdiales všeobecně spojovány s tancem, existují některé formy určené exkluzivně jen pro zpěv, jako například adaptace Juana Brevy.
Tradiční verdiales jsou však dosud zachovávány v malagských krajích místními skupinami, které se nazývají Pandas de Verdiales.
Název je odvozen od malagského kraje olivovníků Los Verdiales, kde se pěstuje odrůda oliv „verdial“. Verdiales jsou zpěvy se slokami o pěti osmislabičných verších, přičemž první z nich se obvykle opakuje na třetím místě, občas bývají i o čtyřech verších.
Považují se za jakýsi prototyp „rolnických“ fandangos, tj. s tématem práce vesničanů na polích...apod. Texty bývají prosté a veselé; po hudební stránce představují chvějivý a monotónní rytmus, vypovídající tak o svém primitivním původu.
Pandas de Verdiales
Např. jeden z teoretiků, José Luque, který se studiem zpěvů z Málagy zabýval hlouběji, řekl: "Vzhledem ke svému bohatému doprovodu se uvnitř flamenkového zpěvu rozvinuly jen málo, dokonce si zachovávají svůj primitivní charakter, s dojemnou syrovostí a autentičností." Dále vysvětlil, že "Verdiales jsou nejstarší a pravou ukázkou lidové malagské hudby. Jedná se o fandango určené k tanci, pravděpodobně s maurským původem, které v Malaze nabylo silného a odlišného výrazu. Je to jeden z pěveckých stylů bohatý na obměny, tradice a zvyky."
Flamenco v minulém století převzalo jejich melodie; flamenkoví umělci začali interpretovat tyto cantes v mírnějším tempu a jen s kytarou, někdy i s kastanětami. Flamenkové verze verdiales se dnes často používají pro zakončení cantes malagueñas, které tak nabyly velmi zajímavého hudebního efektu a získaly si značnou popularitu u publika. "Flamenková" verdiales (také se užívá název fandangos verdiales) patří do skupiny tzv. fandangos abandolaos neboli cantes abandolaos.
Ačkoliv bývají verdiales všeobecně spojovány s tancem, existují některé formy určené exkluzivně jen pro zpěv, jako například adaptace Juana Brevy.
Tradiční verdiales jsou však dosud zachovávány v malagských krajích místními skupinami, které se nazývají Pandas de Verdiales.
Bernardo de los Lobitos - Verdiales
pátek 2. července 2010
Tras las huellas de Miguel El Funi
Ya cuando pensaba ir a Utrera, mi deseo era poder visitar también un día la ciudad de Lebrija. No tanto para ver el pueblo como para encontrar a otro miembro de los Pinini, Miguel El Funi, uno de mis cantaores preferidos. Sabiendo que tiene ya una edad y algunos problemas de salud, le hice una llamada telefónica con anticipación de un mes, desde Praga, para concertar una cita con él en Lebrija. Estuvo de acuerdo, qué felicidad la mía en ese momento, cuando pude hablar con El Funi por teléfono… Y cuánta tristeza después, cuando durante de mi semana en Andalucía supe que el cantaor estaba enfermo y no pude encontrarme con él en su ciudad natal.
Pero, pese a todo, yo fui a Lebrija. Me hice la colección de fotos que podría llamar “Tras las huellas de Miguel El Funi“ y otras del pueblo. Un pequeño pueblo blanco, con sólo más o menos treinta mil habitantes, pero qué grande es su nombre en el mundo del flamenco. „Lebrija, Lebrija...“ qué bien suena esta palabra cuando se habla del flamenco, de la importancia que tiene en la historia de este arte.

Deben ser las emociones distintas cuando del tren se baja cualquier visitante para ver solo una de las ciudades de Andalucía o cuando del tren se baja un aficionado al flamenco. Un aficionado bajándose mira el cartel de la estación en donde está escrita la palabra mágica „Lebrija“, suspira hondo y como un tren rápido en segunda vía le llega a la mente: Juaniquí de Lebrija (aunque nacido en Jerez), El Lebrijano, María la Perrata, Miguel el Funi, Bastián Bacán, Pedro Bacán, Inés Bacán, Pedro Peña y otros de los Pinini, Curro Malena y su hijo Antonio, Manuel de Paula… y otros. Caminando los primeros pasos por la calle del pueblo respira su aire que difunde el cante lento, largo y que se asemeja mucho al de Utrera, pero también con sus proprios sellos. Es verdad que no sé bien lo que llega precisamente a la cabeza de otros aficionados, pero a mí me ocurrió esto que escribo.

A mí se me “abrirían” las orejas si alguien me dijera „Lebrija“… quise escribir, pero aquí no me lo dice nadie. Nadie aquí me habla de Lebrija. Si quiero saber como suena esta palabra, me la debo decir yo misma. O puedo escuchar por ejemplo esta entrevista. Cuando hace días recibí la noticia que hay una nueva entrevista con Miguel El Funi, me dio mucha alegría y tuve ganas de aprovecharla y publicarla también aquí, con algunas de mis fotos llamadas „Tras las huellas de Miguel El Funi“…
Pero, pese a todo, yo fui a Lebrija. Me hice la colección de fotos que podría llamar “Tras las huellas de Miguel El Funi“ y otras del pueblo. Un pequeño pueblo blanco, con sólo más o menos treinta mil habitantes, pero qué grande es su nombre en el mundo del flamenco. „Lebrija, Lebrija...“ qué bien suena esta palabra cuando se habla del flamenco, de la importancia que tiene en la historia de este arte.

Deben ser las emociones distintas cuando del tren se baja cualquier visitante para ver solo una de las ciudades de Andalucía o cuando del tren se baja un aficionado al flamenco. Un aficionado bajándose mira el cartel de la estación en donde está escrita la palabra mágica „Lebrija“, suspira hondo y como un tren rápido en segunda vía le llega a la mente: Juaniquí de Lebrija (aunque nacido en Jerez), El Lebrijano, María la Perrata, Miguel el Funi, Bastián Bacán, Pedro Bacán, Inés Bacán, Pedro Peña y otros de los Pinini, Curro Malena y su hijo Antonio, Manuel de Paula… y otros. Caminando los primeros pasos por la calle del pueblo respira su aire que difunde el cante lento, largo y que se asemeja mucho al de Utrera, pero también con sus proprios sellos. Es verdad que no sé bien lo que llega precisamente a la cabeza de otros aficionados, pero a mí me ocurrió esto que escribo.

A mí se me “abrirían” las orejas si alguien me dijera „Lebrija“… quise escribir, pero aquí no me lo dice nadie. Nadie aquí me habla de Lebrija. Si quiero saber como suena esta palabra, me la debo decir yo misma. O puedo escuchar por ejemplo esta entrevista. Cuando hace días recibí la noticia que hay una nueva entrevista con Miguel El Funi, me dio mucha alegría y tuve ganas de aprovecharla y publicarla también aquí, con algunas de mis fotos llamadas „Tras las huellas de Miguel El Funi“…
¡Miguel, cuánto me gusta tu cante!… Ay...




En Lebrija pasé unos momentos agradables con sus guitarristas, Antonio Malena y Ethan Margolis
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